Muchas opciones de tratamiento, incluyendo drogas, inmunoterapia, vacunas y terapia génica están disponibles para tratar la leucemia u otras enfermedades de la sangre.
De ser necesario, un trasplante puede llevarse a cabo para reconstruir el sistema inmune. La quimioterapia o la radioterapia destruye las células malas, y células madre son inyectadas por vía intravenosa para ayudar a repoblar las células sanas. A veces, las propias células del paciente son usadas para un trasplante, pero en la mayoría de los casos se necesita un donante.
El objetivo del tratamiento es la remisión completa, lo que significa no más células cancerosas. Una recaída es posible, pero ha habido un aumento en el número de pacientes que están en remisión por al menos 5 años luego del tratamiento.
Los tratamientos contra la leucemia han avanzado de manera significativa en la última década, y hay muchos tratamientos que aún están siendo probados. Los estudios clínicos permiten a los especialistas investigar nuevas opciones para mejorar los tratamientos en un medio ambiente controlado.
Nota: un consentimiento informado debe ser firmado por el paciente para participar en un estudio clínico.