La quimioterapia y la radioterapia debilitan el sistema inmune. Por eso, comprométase a una rutina de ejercicios y a mantener una dieta saludable.
Mantener una dieta baja en calorías es importante durante el tratamiento. Frutas, verduras, soja y fibra son ideales porque contienen químicos que luchan contra la enfermedad. La mayoría de los centros de tratamiento tienen un nutricionista y grupos de apoyo disponibles que pueden brindarle información.
Considere ejercicios de relajación como visualización y meditación, que reducen el estrés. Los programas de ejercicios como yoga, caminatas y estiramiento también pueden ser beneficiosos. Tenga en mente que es importante empezar una rutina en forma gradual y ser consistente.
Siempre consulte a su médico antes de comenzar un nuevo plan de nutrición o una rutina de ejercicios.