Vivir con leucemia u otras enfermedades de la sangre puede ser un desafío. Hay caminos para sentirse mejor, que pueden hacer una enorme diferencia. Trabaje para mantener su espíritu alto y mantenerse positivo. Trate de mantener su rutina normal, manténgase ocupado, y comprometido. Esté en contacto cercano con sus amigos, y esté vinculado con su comunidad.
Lo más importante es cuidar de su cuerpo y rodearse de mensajes positivos de esperanza.