Mitos vs. hechos

MITO
La donación de médula ósea es dolorosa

REALIDAD
En el proceso de donación se utiliza o anestesia general o anestesia local, de manera que los donantes no sientan dolor ni cuando se les introduce la aguja ni durante el proceso de donación mismo.
Después del proceso los donantes suelen sufrir pequenas molestias en la parte baja de la espalda durante unos días.

MITO
La donación de médula ósea supone someterse a una operación quirúrgica.

REALIDAD
Hay dos modos de donar. La mayoría de las donaciones no implican una operación quirúrgica. Los doctores suelen emplear una donación sanguínea periférica de células madre que es un procedimiento no quirúrgico que no necesita del ingreso del paciente en un centro médico.

MITO
Las células madre de la medula osea se extraen de la columna vertebral.

REALIDAD
La columna vertebral del donante no se ve afectada durante el proceso. Las células madre se extraen de la cresta ilíaca que esta en la parte trasera de la pelvis.

MITO
Donar médula ósea es peligroso y debilita la salud del donante.

REALIDAD
Aunque todos las intervenciones médicas implican un riesgo por mínimo que éste sea, muy raramente se han observado efectos a largo plazo en los donantes. Solo se necesita un 5% o menos de la médula ósea del donante para salvar una vida.
Después de la donación, el cuerpo tarda de 4 a 6 semanas en regenerar la parte de médula ósea donada.

DKMS examina a todos los donantes cuidadosamente antes de que donen con el fin de asegurarse de que gozan de buena salud y de que el procedimiento es seguro para ellos.

Ademas, enseñamos a los donantes y respondemos a sus preguntas a lo largo del proceso, haciéndoles un seguimiento en las semanas posteriores a la donación.

MITO
El proceso de recuperación después de la donación es largo y pesado.

REALIDAD
Los donantes de células Progenitoras de Sangre Periférica (PBSC, por sus siglas en inglés) reciben la medicina Filgrastim durante los 5 días posteriores a la donación y pueden presentar ciertos sintomas como dolor de cabeza, dolor óseo o muscular, nausea, insomnio o fatiga. Estos síntomas desaparecen rápidamente días después de la extracción.

Los donantes de médula ósea suelen presentar síntomas de fatiga, dolor o molestias en la parte inferior de la espalda e incluso alguna molestia al caminar, pero en todo caso, no sufrirán molestias que les impidan realizar sus actividades cotidianas.
Se recomienda a los donantes que no levanten peso o realicen actividades que exijan un gran esfuerzo fisico durante los primeros días después de la donación.

MITO
Los donantes tienen que pagar para hacer la donacion.

REALIDAD
Los donantes nunca pagan por donar y tampoco se les paga por hacerlo. Todos los gastos medicos son pagados por el seguro medico del receptor de la donacion.

Aunque los donantes nunca pagan, existe un costo por registrarse como tal, sin embargo DKMS no exige que dicho costo sea abonado por los donantes.